sábado, 8 de junio de 2013

AL EXAMEN

El concepto de evaluación es un concepto amplio que abarca mucho más que el examen o tareas que realiza el estudiante de cara a objetivar su grado de adquisición de los contenidos, no obstante, ahora me centraré en esa parte: el examen.

Independientemente del modelo de aprendizaje que se siga, la fase de examen se encuentra presente en el proceso. 

Podríamos diferenciar entre exámenes escritos (los más habituales), exámenes orales (bastante temidos), exámenes tipo test (no debemos pensar que cualquiera puede aprobar este tipo de examen), exámenes de ensayo o desarrollo…

Sea como fuere, tarde o temprano debemos afrontar ese momento, que es parte del camino que se inicia con la toma de contacto con la información de la que debemos aprender. En muchas ocasiones puede desencadenar en situaciones de ansiedad. Es normal cierto nivel de inquietud y estrés. Pero deja de ser normal/adecuado/funcional cuando nos impide llevar a cabo la tarea.

Una de las claves para afrontar de buena manera la fase de examen es la preparación previa. La organización del estudio es primordial. No existe una fórmula mágica y universal, pero sí algunos principios que podemos seguir todos.

  1. Conocer los objetivos de aprendizaje que se buscan en cada unidad o tema: esto es saber qué debemos esperar ser capaces de hacer o qué cosas debemos saber una vez hayamos aprendido lo correspondiente a esa parte del temario.

  2. Lo hemos escuchado millones de veces, pero es cierto que LOS ATRACONES DE ESTUDIO no son el mejor aliado del aprendizaje. Esto sólo sirve para aprobar a algunos. Y aprobar no es necesariamente sinónimo de aprender. El aprendizaje útil, significativo y que dura es aquel que se consigue con un estudio espaciado en el tiempo, que nos permita repasar, poner los aprendizajes en práctica, que nos permita preguntarnos cosas, resolver dudas.

3. Si tenemos ya el temario, conocemos los objetivos y sabemos que debemos espaciarlo, ¡¡HAGÁMOSLO!! utiliza una agenda, un calendario, marcas en el material de estudio… lo que quieras, pero reparte el estudio en función del tiempo REAL que vas a poder dedicarle.

4. El puesto de estudio es un lugar importante. En casos de TDAH o desatención subclínica, puede ser necesario eliminar distractores. Pero en general, debe ser un lugar con todo lo necesario para estudiar y aprender cómodamente. (VER ERGONOMÍA EN EL PUESTO DE ESTUDIO)

5. LOS LASTRES DE LOS SALTADORES EN LOS TOBILLOS: tiene sentido que los deportistas que compiten en disciplinas como el salto o el baloncesto, entrenen con lastres en los tobillos. Si el entrenamiento es duro, la prueba de fuego se hace más asequible. Cuando aprendemos, podemos ponernos lastres, podemos buscar el por qué de las cosas, podemos buscar la estructura de eso que nos están contando, podemos elaborar nuestros propios esquemas: trabajar y dar forma a lo que estamos aprendiendo. Mis alumnos saben que en nuestras clases vamos a intentar llegar unos escalones por encima de lo que les van a exigir. De esa manera luego saltará y llegarán a canasta más fácilmente.


Examinarse se puede tomar como algo negativo o como parte de la vida estudiantil. Hacerse un lío al escuchar la fecha del examen o empezar a planificar cómo vamos a hacerlo para hacerlo lo mejor posible y aprender el máximo.

Consigue examinARTE.

miércoles, 5 de junio de 2013

Esto fue el culpable de mi andadura en los blogs.
Debe estar aquí.
Dice así:

EL COLE YA NO ES LO QUE ERA, NI PARA LO QUE ERA.

Luego me presento. Ahora lo que importa es ir al tema que nos ocupa: ¡Que ya nada es como antes! Que afortunadamente, Heráclito tenía razón cuando decía que lo único constante es el cambio. Más cerca ya de nuestros días, James, un psicólogo estadounidense del XIX, dijo que "las ideas verdaderas son las ideas relevantes para vivir".

¿QUÉ ERA EL COLE?
Hasta hace no mucho, el recorrido académico que uno elegía solía o podía significar el paso previo a desempeñar aquello para lo que se había preparado. 
Los alumnos eran receptores del conocimiento del profesor y el material didáctico, bastante poco autónomos en este proceso... proceso que, hasta cierto punto es cómodo para docentes y alumnos.

DE LA PIZARRA VERDE A LA PIZARRA BLANCA ¡ELECTRÓNICA!: NUEVOS HORIZONTES
Los modelos educativos han cambiado, y están en ello casi a la fuerza. Los retos que supone la vida occidental actual requieren nuevas formas de aprender. No es suficiente con almacenar cientos de datos como si fuéramos enciclopedias. 
Las formas de vidas que se están implantando dan un giro de rosca a todo lo que conocemos. Educación y Aprendizaje incluidos.

DEL "TRABAJO EN LO QUE HE ESTUDIADO" AL " SOY".
Los estudiantes son la revolución, estudien lo que estudien (ojalá aquello que les lleve a la realización personal), no son ya simples archivadores de conceptos asépticos. Eso ya no funciona. Ahora toca SER VERSÁTIL. 
Para llegar a ese punto, el proceso de aprendizaje no es un proceso de memorización. Debe ser una comunicación bidireccional entre quien enseña y guía y quien APRENDE. 

HACIA EL NUEVO APRENDIZAJE: APRENDIZAJE SIGNIFICATIVO
El Aprendiz tiene ahora un papel activo. Debe entender, comprender y dar significado a los nuevos conocimientos y habilidades que adquiere. El Profesor, lejos de ser un Dios que todo lo sabe y todo lo ve, aprenderá también algo nuevo cada día. Debe partir de un análisis del conocimiento actual del Alumno, que servirá de cimientos sobre los que construir y dar sentido a lo nuevo. El alumno investigará, creará, usará sus habilidades, colaborará... PENSARÁ.

CONSTANTE CAMBIO EN TODO Y EN TODOS
Cada paso en el proceso de aprendizaje adquiere sentido si nos acerca a las dos partes (profesores y alumnos) a la realización personal, a dar lo mejor de uno, a aprender y crecer, a saber enfrentarnos a las circunstancias, a poder crear incluso situaciones cuando parezca que nada cambia. 

Hoy la competición es más cruda, dura y bonita. El título que tenemos colgado en la pared es sólo eso, un papel. Hay que demostrar quién eres y por qué el equipo es mejor como equipo si tú eres parte. Competitividad es hoy un término menos frío. Hay que saber, saber hacer, saber aprender y crecer, saber ayudar, saber trabajar en equipo, saber investigar, saber escuchar, saber empatizar  y saber dónde eres feliz haciendo lo que te hace feliz.

¿Quién soy? Rosa A. Capelo. Terapeuta ocupacional, profesora, estudiante de psicología y alguien que se ha tomado la versatilidad muy en serio.
Me entusiasma y me alegra cada día compartir ratos con mis alumnos, mis pacientes, sus familias, sus cuidadores, mis profesores, mis colegas de profesión y mis colegas de vida. Ver que, por difícil que sea adaptarse, acabamos haciéndolo. El aprendizaje debe ir en ese sentido.